| Mas que una comida |
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MAS QUE UNA COMIDA Es evidente que en la sociedad que vivimos hoy, existe un interés, que va en aumento, por los problemas de la nutrición y de la alimentación en el ser humano. Se habla y se busca el encontrar y consumir una alimentación equilibrada que conduzca a un adecuado estado nutricional, mejorando, por tanto, la salud de las personas y su calidad de vida. La infancia, en concreto, es una etapa de la vida que merece especial atención porque el acelerado crecimiento que se produce durante este período hace que las necesidades de nutrientes sean muy elevadas y, por tanto, el padecimiento de deficiencias puede ser más frecuente. Además, dado que el organismo de los niños está inmaduro, en procesos de crecimiento y formación, los desequilibrios nutricionales pueden tener en ellos repercusiones sanitarias y funcionales de mayor trascendencia que en otras edades. Por otra parte, en la infancia se van formando los hábitos alimentarios que, posteriormente, serán muy difíciles de modificar y se mantendrán a lo largo de la vida, condicionando la salud del individuo. La conducta alimentaria es educable, por tanto, es muy importante contribuir a que los hábitos que se van adquiriendo desde las edades más tempranas de la vida sean saludables. Sabemos que los alimentos son indispensables para la vida porque suministran al organismo tanto la energía como los nutrientes necesarios para la formación, el crecimiento y la reconstrucción de tejidos. Pero ¿sabemos realmente su significado? Alimento: cualquier sustancia que sirve como fuente de nutrición y energía. Nutriente: sustancia química de los alimentos que los seres vivos utilizan para desarrollar sus funciones vitales. Alimentación: acción y efecto de alimentarse. La alimentación debe cumplir la misión de aportar al organismo las sustancias suficientes para mantener las constantes biológicas. Por tanto, alimentación y nutrición no son sinónimas. No es igual ingerir alimentos para satisfacer el apetito que suministrar al organismo las sustancias químicas necesarias para el mantenimiento de la salud y de la eficacia física. Una buena nutrición es consecuencia de una buena alimentación. Si siempre resulta importante una buena alimentación, en la edad infantil la necesidad adquiere caracteres inexcusables. El niño precisa de una alimentación que le proporcione las calorías necesarias para atender cuantitativamente sus necesidades, pero precisa también, simultáneamente y con idéntica importancia, las proteínas, los minerales y las vitaminas necesarias para que el crecimiento se produzca de forma armónica, tanto en el plano físico como en el intelectual. También una buena nutrición exige que ésta sea variada y equilibrada. El que sea variada implica que se deben tomar alimentos de todos los grupos alimenticios, y ha de ser equilibrada, aportando las cantidades adecuadas de nutrientes, al incluir los alimentos de todos los grupos en su justa proporción. Es en la infancia cuando se debe enseñar a los niños a situar los consumos de los distintos alimentos en un equilibrio cuantitativo, quedando enmarcado dentro del término dieta variada y equilibrada. Para que la alimentación sea variada y equilibrada conviene consumir, cada día, alimentos de los diferentes grupos alimenticios que se muestran en la Rueda de Alimentos. En el Servicio de Comedor del colegio se busca que todo lo escrito anteriormente se lleve a cabo, y son muchas las personas que trabajamos para ello. Pero no sólo esto es suficiente, existen otros factores que aparecen a la hora de la comida de nuestros escolares, son la higiene y las normas en la mesa. Dado que los padres y los educadores son quienes más tiempo pasan con los niños son quienes mejor pueden orientar y desarrollar en ellos buenos hábitos. Es necesario que el mensaje que den los padres, profesores y monitores se refuerce y oriente en la misma dirección. Si no es así los esfuerzos para lograr unos buenos hábitos alimentarios en la infancia pueden dar lugar en el niño a situaciones de confusión y desconcierto. El resumen de normas en la mesa podría ser el siguiente: Mantenerse sentados y tranquilos sin gritar o hablar demasiado alto. No lanzarse objetos ni pan. Usar todos los cubiertos y de forma adecuada, partiendo los alimentos a medida que se van comiendo, etc. Usar la servilleta, sobre todo antes de beber. Se mastica con la boca cerrada y se bebe sin hacer ruido. No se ocultan las manos bajo la mesa tampoco se apoyan los brazos y codos. La posición correcta es erguida. Antes de comer deben lavarse las manos y después de comer las manos y los dientes. Nuestra preocupación se extiende más allá de los niños que cursan Educación Infantil y Educación Primaria. Los adolescentes también están presentes en nuestros pensamientos y acciones. Los alumnos que están cursando E.S.O. y Bachillerato se encuentran en plena adolescencia y por norma general, gozan de buen apetito. No obstante, dada su etapa de crecimiento y la enorme actividad física que desarrollan hay que convencerles que comer en exceso y sólo lo que les gusta, conduce al sobrepeso y la obesidad y comer poco puede ocasionarles múltiples carencias de vitaminas y minerales que afecten a su salud y buen aspecto físico. Entre los adolescentes son bastante frecuentes los casos de anorexia, se les debe vigilar atentamente e informar a los padres al mínimo indicio de estos síntomas. Deben tener claro que una alimentación correcta y adecuada favorece su capacidad de trabajo y les hace sentirse bien. Todo lo escrito anteriormente es posible gracias a la importante labor que profesores, monitores y personal del comedor realizamos en el colegio. De nosotros depende, junto a la familia y el centro, que en un futuro tengamos niños sanos, con unos correctos hábitos alimenticios, formados y alegres. Adolfo González Estévez Coordinador del Servicio de Comedor |





